martes, mayo 29, 2012

Un nuevo Rey en la selva beisbolera cubana: Tigres de Ciego de Ávila

Las Tunas, Cuba.- En la madrugada de este martes 29 de mayo, explotó el estadio José Ramón Cepero, cuando en el final del onceno capítulo, con un out y corredor en segunda base, Ricardo Bordón se llenó de gloria al disparar doblete por la raya del jardín derecho para dejar al campo a Industriales 4 X 3. Un nuevo Rey en la selva beisbolera cubana, Tigres de Ciego de Ávila.
Fue un partido trepidante que tuvo de principales protagonistas a los respectivos lanzadores abridores, el local Yánder Guevara y el visitante Antonio Romero, quienes demostraron un gran dominio de la zona de strike, de la táctica y sobre todo mucho coraje para conjurar las amenazas rivales, ayudados por el trabajo defensivo de sus compañeros.
Los Tigres atacaron en el primer capítulo y marcaron una carrera después de dos outs, por cohete de Rusney Castillo y doblete al centro de Yoelvis Fiss, pero los Leones respondieron con dos en el principìo del segundo, gracias a jit de Serguei Pérez y largo cuadrangular de Yoandri Urgellés.
En el tercer inning, los locales volvieron a tomar el mando de las acciones, cuando pisaron la goma dos veces por otro doblete de Yoelvis Fiss, esta vez con las bases llenas. Fue el peor momento para el jovencito Romero que estuvo al borde de la explosión, lo cual evitó al dominar a Yorelvis Charles en rolata a sus manos que sirvió para un doble pley iniciado por la goma, con los ángulos repletos.
Dos cohetes salidos de los bates de Yoandri Urgellés y Carlos Tabares, unidos a un flay de sacrificio del emergente Irakli Chirino, permitieron a Industriales negociar el empate a la altura del séptimo capítulo, acción que agregó más dramatismo a este quinto juego de la porfía final por el título beisbolero de Cuba.
Ciego de Ávila llegó a tener la victoria en segunda base sin out en el final del noveno capítulo, pero no apareció el batazo necesario frente al relevista Julio Montesinos, quien fue llamado por el mentor azul Lázaro Vargas, en rescate de Antonio Romero, quien volvió a tirar de forma brillante.
Yánder Guevara, quien trabajó con gran economía de lanzamientos abrió el onceno acto, pero luego de retirar al primer hombre completó los lanzamientos reglamentarios (120) y tuvo que ceder la lomita a Lázaro Santana (hijo) que sacó los otros dos outs frente a los peligrosos Rudy Reyes y Alexander Mayeta.
La escena quedó lista para que en el final del onceno inning, Ciego de Ávila hiciera historia: Yorbis Borroto recibió boleto y Lisdey Díaz lo puso en segunda con toque de sacrificio. Ricardo Bordón, el noveno en la alineación, se vistió de héroe y le daba a su equipo el primer título en la historia de las series nacionales.
La novena dirigida por Róger Machado, coronó así el esfuerzo de las últimas cuatro temporadas, en las cuales estuvieron entre los cuatro grandes, se quedaron cortos al caer frente a Pinar del Río en la pasada y, ahora, desbancó al conjunto más ganador de banderines en la pelota revolucionaria.
Cuando Ciego de Ávila estuvo a punto de ser sacado del camino por el combativo equipo Leñadores de Las Tunas, muchos dudaron que pudiera pasar por encima de Granma y convertirse nuevamente en finalista, sin embargo, sus hombres se repusieron y regresaron al duelo final por la corona en óptimas condiciones, sobre todo por una ofensiva realmente desbordada.
Soy muy sincero cuando digo que siempre pensé que los Tigres podían batirse con los Leones, incluso ganarles, pero ni a mi, ni a nadie, le pudo pasar por la mente que dejarían con las ganas a la reconocida tropa de Vargas en solo cinco choques, con un desempeño convincente.
Debo señalar, no obstante, que tras los dos triunfos avileños en la mismísima pradera de los Leones, el estadio Latinoamericano, tuve el convencimiento de que la falta de profundidad en el pitcheo azul podría ser fatal, como lo fue. Odrisamer Despaigne es un excelente lanzador y lo demostró al obtener la única victoria capitalina en el tercer juego, después de 10 peleados episodios, pero él no puede encaramarse en el box todos los días.
Era vital para Industriales ganar al menos dos encuentros en la cueva de los Tigres, el José Ramón Cepero, y no pudieron, especialmente, porque no pensaron, jamás, que Osmar Carrero les tirara de forma magistral en el cuarto choque, en el cual, pese al optimismo de sus parciales, ya había sido cavada su tumba.

domingo, mayo 27, 2012

Zarpazo de los Tigres lo sitúa a un paso de la corona en el béisbol



Las Tunas, Cuba.- Sin amilanarse por el repunte de los Leones en la jornada sabatina, los Tigres se reagruparon atacaron violentamente y con una ofensiva de 16 cohetes, incluidos cuatro cuadrangulares, les hicieron un preciado regalo de domingo, al imponerse con amplio marcador de 10 X 2, resultado en el que mucho tuvo que ver el brillante trabajo desde el box del jovencito Osmar Carrero.Con un estadio José Ramón Cepero repleto de público, la fiesta de los rayados comenzó temprano, cuando el primer hombre en la tanda, Raúl González, abrió con jonrón de línea por la parte izquierda, frente al abridor derecho azul, Frank Monthié, a la postre el perdedor y a quien siguieron otros cinco serpentineros, totalmente incapaces de detener a la artillería local.
Osmar Carrero, en tanto, tuvo un solo momento incierto, cuando en el principio del segundo acto permitió las únicas dos anotaciones industrialistas, impulsadas por doblete del noveno en la tanda, Rayko Olivares. A partir de ese momento y hasta cerrar el octavo, el vástago del otrora estelar tirador avileño, Omar Carrero, supo sortear las dificultades y se anotó la que debe ser la victoria más importante de su corta carrera. Yadil Rabí se encargó de retirar el noveno a ritmo de conga.
Los Tigres igualaron a dos en el final del tercer inning por el primer bambinazo de Rusney Castillo y tomaron el mando en el cuarto, gracias a otro vuelacercas, este del designado zurdo Isaac Martínez, ventaja que ya no perdieron. En el quinto hubo amenaza local que determinó la salida del box de Frank Monthié, rescatado en ese momento por Darwin Rafael Beltrán.
El apagafuegos azul no pudo, sin embargo, sostenerse en el box, porque saltó en el sexto episodio para dar paso al novato Rogelio Armenteros, quien no pudo evitar que los Tigres pisaran la goma en dos oportunidades, por doblete impulsador de Yorelvis Charles, una tremenda línea junto a la raya de la banda derecha.
Armenteros tampoco se pudo sostener y en el séptimo dio paso a Adrián Sosa, este a Ernesto Iglesias y terminó el inning el zurdo Roberto C. Santiesteban, después de que la manada de Róger Machado había marcado racimo de cuatro carreras, en el que se incluyó el segundo jonrón de la tarde de Rusney Castillo, en esta ocasión con dos compañeros a bordo. La última carrera de los rayados cristalizó en el octavo, impulsada por el cuarto cohete de Yorelvis Charles.

Este lunes se efectuará el quinto choque del duelo final y si los Tigres ganan se habrán coronado por vez primera en la historia de las series nacionales cubanas de béisbol, importante resultado que buscará el estelar derecho Yánder Guevara, mientras que los Leones, obligados a salir airosos para poder regresar al estadio Latinoamericano, deben utilizar al zurdo Ian Rendón o quizás al derecho Antonio Romero, atendiendo a la magnífica forma que mostró frente a Matanzas en la semifinal y ante Ciego de Ávila en el cierre del choque sabatino.
Industriales es un equipo grande, de una garra extraordinaria, es de los que nunca se rinden, pero la realidad ha demostrado que después que lanza Odrisamer Despaigne, el resto de su pitcheo es claramente endeble. Si Yánder Guevara trabaja a su altura, este lunes al filo de la medianoche, puede que rompan los festejos por la titulación histórica de un Ciego de Ávila que lo merece con creces.
Claro, que la pelota es impredecible y la garra de Industriales pudiera también aguar la fiesta en la Tierra de la Piña y obligar a que la caravana vuelva hasta la capital para provocar otra concurrencia colosal en el Latino; pero aún así, tengo la opinión de que nada impedirá que un nuevo Rey se corone en el firmamento beisbolero cubano.




Reaccionan Leones en pelea por el título de béisbol

Las Tunas, Cuba.- Después de un receso obligado por causa de las intensas lluvias, este sábado se reanudó el duelo por el título de Cuba en la Serie 51 de béisbol, y los leones de Industriales reaccionaron para propinar su primer zarpazo a los Tigres, que no pudieron evitarlo pese a que su cueva fue defendida por el mejor pítcher de la manada, Vladimir García.

Otra vez tuvimos el privilegio de presenciar el enfrentamiento entre dos de los mejores serpentineros cubanos de la actualidad, solo que en esta ocasión la sonrisa fue de Odrisamer Despaigne(en la foto) quien, después de un mal comienzo, se recuperó y tiró nueve capítulos, para que sus compañeros se impusieran en 10 con marcador de 4 X 3.

Los Tigres de Róger Machado se lanzaron al ataque desde el primer envío de Despaigne y pisaron la goma en par de ocasiones en el propio capítulo de apertura, por sencillos de Raúl González y Mario Vega, remolcados por largo doble de Rusney Castillo a lo último de la pradera izquierda.

Parecía que Despaigne explotaba, pero el muchacho de la capital apeló a toda su capacidad para frenar el ímpetu de los “rayados”, hasta que sus compañeros lograron descontar una carrera en el quinto acto frente a un Vladimir García agigantado en la lomita de lanzar. Otro momento incierto del pítcher azul permitió a los locales ampliar con una anotación en el final del sexto.

Pasaron el séptimo y el octavo episodios y la situación se mantenía idéntica, con dominio de uno y otro serpentinero, pero ya se percibía una merma en la velocidad de los envíos del astro local, quien apelaba a sus magníficos rompimientos. A solo tres outs de poner en punto de mate a sus bien parados rivales, el cansancio le pasó la cuenta al bien llamado “Cañón de la Trocha”.

Los Leones atacaron en masa sin respetar que estaban en la cueva de sus rivales, el estadio José Ramón Cepero. Juan Carlos Torriente, Rudy Reyes y Alexander Mayeta, sonaron cohetes, por lo que el primero entró con la segunda carrera, la cual determinó la explosión de Vladimir, quien cedió el box al también estelar derecho Yánder Guevara, el segundo hombre en el cuerpo de pitcheo local.

Guevara dominó a Serguei Pérez en elevado corto al izquierdo, pero Yoandri Urgellés encendió cohete a ese propio territorio, para que, con las bases llenas, Carlos Tabares impulsara el empate por flay de sacrificio al centro. Los chicos de casa colocaron corredor en segunda con un out, pero no pudieron decidir ante un Despaigne corajudo y capaz de marcar más de 90 millas con su recta a pesar del intenso esfuerzo en un partido tan cerrado.

El décimo episodio comenzó tranquilo para Yánder Guevara, quien retiró sin problemas a Rayko Olivares e Irait Chirino, pero otra vez Torriente se erigió en verdugo, al pegar sencillo al centro que encendió la mecha, porque Rudy Reyes lo imitó y Alexander Mayeta respondió con cohete al derecho. Un gran tiro a la goma de Rusney Castillo llegó con tiempo a la mascota de Lisdey Díaz, pero éste perdió la pelota cuando tocó a Torriente y por ese error tomó ventaja mínima el equipo Azul.

El héroe del séptimo juego de la semifinal frente a Matanzas, Antonio Romero, repitió la hazaña. Rápido, con excelente control en las esquinas y todo coraje, el muchacho de Alquízar, en la provincia de Artemisa, ponchó a Yorbis Borroto e Isaac Martínez, para luego dominar a Lisdey Díaz en palomón a tercera base, con lo cual enmudecieron más de 12 mil personas que abarrotaron el parque beisbolero de Ciego de Ávila.

Todavía los Tigres están delante y no se puede olvidar que siguen en su cueva, pero el hecho de perder con sus dos mejores lanzadores, obliga al mentor Róger Machado a “hilar fino”, especialmente en el cuarto juego de este domingo, porque sin lugar a dudas, el León está herido, pero no muerto y si logra un éxito más que provoque el regreso a la pradera del estadio Latinoamericano, pudiera repetirse la remontada frente a Villa Clara en la final de la Serie 49.

Siempre es fácil hacer conjeturas después de que las cosas pasan, pero independientemente de toda la confianza que merece Vladimir García, la evidente merma de velocidad a la altura del octavo capítulo, me parece que debió ser suficiente para que Róger Machado le diera a Yánder Guevara la tarea de sacar los últimos tres outs. Lo ocurrido en este choque demuestra la capacidad de Industriales y ojalá que el colectivo técnico de los avileños no tenga que arrepentirse de este resultado.